6 Noviembre 2011
Yo quiero empezar la historia de un zapato, de esos que usan los niños que todavía no andan, sin suela casi y limpitos por debajo.
De esos que se pierden en los parques porque los peques se los quitan retorciéndose en las sillitas y posteriormente acaban como llaveros del que se lo encuentra, ya sea un perro-flauta o un padre de familia apañao.
¿Por que quieres encerrar los deditos gordos de los peques en playeritas de marca? Que curioso resulta ver la cara de embobao del padre o madre de turno, con la ropa que él o ella usaría, pero de dimensiones diminutas hasta para la muñeca Rosaura.
Pues la misma carita se le pone al que encuentra la carísima y diminuta playera en el parque del Retiro y piensa.
Pongamos que el zapato lo recoje ... y empecemos una historia???
servido por gramola
sin comentarios
compártelo
16 Octubre 2011
Por más que lo intente, el otoño no llega ni por asomo, no se que le sucede ya que no recibo noticias desde que me deshice de la televisión, de estas viejas de culo grande, nada de pantallas planas con versiones digitales incorporadas, las nuevas tecnologías son un timo.
Bueno, a lo que iba, que el otoño no llega y no se los motivos que alega para tanto retardo, el mismo sabrá si quiere, puede o desea acompañarme en este tramo del año. Ah que tonto y orgulloso se ha vuelto, si es mi estación preferida...
Mientras no acaba de venir, mientras se despereza del verano, mientras se entretiene en otras latitudes yo me he buscado otro acompañante para estos tiempos, igualmente me he calzado los zapatos de lluvia y uso chaqueta, en el brazo, ya os digo esta temperatura es indigna para el mes de octubre.
Le engaño con la primera revolución del tercer milenio, que le está muy agradecida ya que su tardanza le permite tomar las plazas. Una revolución de palabras ilusionantes, de emociones desbaratadas y de cambio al sentido de las cosas.
De esa ilusión cargo mi energía, mis proyectos. De derechos e izquierdos para todos y todas, de democracia, justicia, felicidad, salud, educacíón y cultura como objetivos prácticos y alcanzables.
Postpongo el chocolate caliente al cobijo de octubre de otros años. Si el otoño no hubiera sido tan informal y no hubiera llegado tarde no estaría tan enfadada. Aún así le perdono y le espero con ganas, pero que no le coma terreno al invierno. No entraré en consideraciones medioambientales, que consecuencias también tiene, solo que lo echo de menos, que se de prisa que le espero.
servido por gramola
sin comentarios
compártelo
22 Enero 2011
Tengo una musa en el sombrero,
me la sacudo y no se escapa.
Quedó ligeramente enganchada,
con sus alas cortas pero
de gran potencia en el vuelo,
enganchada como decía...
a la cortina de humo del incienso
de un cuartito cargado de añoranzas
y cuadros apilados en el muro;
a la simpática sonrisa
de los barrios más castizos de Madrid,
con un pie en la almohada
y la cabeza en las montañas del Faycan.
Tengo una musa en el pañuelo
me la sacudo y más me atrapa.
Quedó ligeramente agarrada,
con sus dientes pequeños
pero de gran calado,
agarrada como decía...
a los libros de todas las estanterías;
a las bicicletas que ruedan
ajenas para nuestro retiro;
a la comida macrobiótica
del descampado de mi casa,
con una mano en mi alma y el corazón
en los amigos de aquí y de allá.
Tengo una musa para mi consuelo
menos mal que no es difusa.
Dibújame la risa de los ratos
de comida en los descampados de mi casa;
dibújalos en uno de esos cuadros
apilados en los muros de tu casa.
servido por gramola
1 comentario
compártelo
2 Octubre 2010
Una canción como un sombrero
siempre en la cabeza
y cuando menos te lo esperas,
te esquiva perenne
en el guardarropas del bus
sobre la silla de un teniente
o colgada de la rama de los árboles.
Solo te queda recordar
tarareando en tu lengua interior,
que era de paño verde
de ala corta
y con una cinta negra.
Da igual que vuelvas a buscarlo
la música es ya de otros,
por eso los sombreros tienen alas
para que puedan volar.
servido por gramola
1 comentario
compártelo
18 Septiembre 2010
No podré decir que te echo de menos,
cuanto será que jamás te podré echar de más,
esas frases los oí cantar a otros.
Solo se que te añoro,
añoranza como nuevo sentimiento,
para aprender a estar en cualquier espacio,
añoranza vestida de melancolía,
del momento real de estar abrazada a tu raiz,
regando las macetas,
cocinando en las piedras,
bailando en los jardines privados de otros
amándonos en las sábanas de tu colchón.
Recogiendo la historia que enmudece para no ser contada
y fue tan grande que no lo pude masticar.
dime que será de entre todo,
el deseo de verte lo que no me matará
servido por gramola
sin comentarios
compártelo
14 Septiembre 2010
De tristeza no come el alma,
se me llena de aire,
si llega a verse mi mar haciendo sombras.
VIDA que come solo los huesos de aceitunas
que fuma el cigarro triste del coito frío
que no agarró con fuerza su propia sabia
VIDA sin pertrechar batallas nuevas.
Tengo ganas de saberlo
de que me coma a besos
ganas de todo y lloro porque estoy perdida
servido por gramola
sin comentarios
compártelo
1 Agosto 2010
Sin ánimo de ofender,
básicamente sin ánimo de ninguna clase,
paso la mañana haciendo y deshaciendo planos
estudiando en un mapa el camino más corto
que me lleve a coincidir con tus brazos,
sin que suene premeditado, sin previo aviso.
Las cartografías terrenales, celestes, en formato digital.
Los caminos diseñados en planos viejos,
los cronogramas de habitos aprendidos
tras un largo proceso de análisis y observación,
todas las variables en mi mesa,
Buen comienzo...
Pero si me encuentro contigo
dentro de plano extendido en el suelo
se que me delatará los nervios,
no he pensado que decirte,
como abordar tu sorpresa,
como pasear sobre el papel hasta llegar a tu confianza
a mi intimidad, a nuestro tiempo ganado o perdido.
¿Por qué estas estrategias no vienen en los libros?
¿Ni se imparten seminarios orientativos que despejen las incognitas?
Dicho esto recurriré a una brújula interior de dudosa eficacia
a un instinto que me lleve de norte a sur
al método de mirar las estrellas marineras de otros tiempos,
a las ganas que pueden más que las ciencias.
Y dejaré la metodología aplicada a cartógrafos, geólogos,
físicos y astronautas.
Y no perderé el mapa,
nunca se sabe en qué carretera hallaré un desvío propicio para encontrarte.
servido por gramola
sin comentarios
compártelo
2 Julio 2010
Ha llovido tanto que ya no importa lo que yo he llovido
tal vez porque las calles se han llenado de un bullicio de nada.
Experimenté,
probé a quedarme tranquila para que el viento no soplara
y callé suspiros bajando la voz, chiquita, pequeña como estaba,
lamentando no estar más cerca de todo lo que me espera
ni más lejos de lo que me asusta.
La noticia es que ha llovido tanto que todo se distrae
mirando hacia los charcos manchados de aceite de los coches
mientras una calma gris sigue ataviando esta estampa.
He dejado de beber comprobando que,
los efectos atmosféricos de Madrid
no dependen de mi climatología personal,
es más, hace calor y estoy deshidratada,
creo que voy a beber una savia distinta,
para que las tormentas sean solo un descanso,
para despreocuparme de mi cambio climático
para aprovechar la lluvia y, sin vergüenza,
bajar a regar mi cara.
servido por gramola
sin comentarios
compártelo